Vamos a presentar unas cuantas leyendas que tiene como protagonistas algunos de los Castillos de la provincia de Jaén, pedir disculpas aquellos que queden fuera, pero son tantos, que es difícil abarcarlos todos y no morir en el intento. Os presentamos en tres bloques las leyendas acompañadas de música.
INTRODUCCIÓN: Como todas estas historias surgen en castillos, en medio de batallas entre dos bandos, les contamos estas historias en nuestra taberna, después de la dura batalla de cada día:
LA TRICOTEA (CANCIONERO DE PALACIO. Alonso)
Abres un poc al agua y señalea.
La bota senbra tuleta, la señal d’un chapiré.
(Ce/Ge) que te gus per mundo spesa.
La botilla plena, Dama, qui mana,cerrali la vena,
Orli, cerli, (trun/trum), madama,
cerlicer, cerrarli ben,
(votr’/botr’) ami contrari ben.
Niqui, niquidón, formagidón, formagidón.
Yo soy monarchea de grande nobrea.
Dama, por amor, dama, bel sé vea, dama, yo la vea
No me des pan Nin torresne de tosín.
1. TRES MORILLAS QUE ENAMORAN
CASTILLO DE SANTA CATALINA (JAÉN)
CUENTA la leyenda que cuando estaba la fortaleza mora de Abrehui, la anterior al actual castillo de Santa Catalina (Jaén), al mando del capitán Solimán, que gozaba con la confianza del rey jienense Alhamar, tuvo que sufrir la pérdida de su esposa tras el parto de tres niñas gemelas: Aixa, Fátima y Marien.
Quiso la fortuna que un buen día llegara a Jaén un emisario del rey de Castilla, para entregar al rey moro una carta de su señor. Alhamar dispuso que el soldado cristiano se alojara en el castillo los días que permaneciera en la ciudad, mientras meditaba la respuesta a la propuesta castellana.
Por tratarse de un noble caballero, pariente del rey de Castilla, le fueron tributados toda clase de honores y deferencias, y ello hizo que Solimán le invitara una noche a cenar, noche en las que conoció a sus tres hijas. El enviado tuvo que volver a Burgos, aunque con el pensamiento ocupado por aquellas muchachas que había conocido en Jaén.
Pasaron varios meses y el caballero no pudo olvidar los rostros de aquellas moras, y con la esperanza de volver a encontrarse con ellas emprendió el camino hacia Yayyán y se coló en el Castillo despistando a la guardia, incendiando unos matorrales, hasta que las encontró.
Aixa, con lágrimas en los ojos, le dijo que su amor era imposible porque su padre les había desposado con un poderoso señor de Granada, pariente del rey Alhamar, y que ella misma también había sufrido su amor por él. En ese preciso momento las hermanas, entre gemidos, decidieron entrar en el castillo y el caballero cristiano al intentar seguirlas fue localizado por la guardia que le apresó.
A los pocos días llegó el monarca nazarí y se entrevistó con el caballero cristiano, que le contó lo que le había ocurrido e intercedió por el caballero cristiano.
Al día siguiente, el rey moro envió un despacho a Fernando III dándole cuenta de todo lo que había acontecido y el rey cristiano, que estaba en Úbeda, le comunicó que deseaba apadrinar la boda del caballero y Aixa.
Se trasladaron a la ciudad de Úbeda, donde se celebró el bautizo de la bella mora y a continuación los desposorios.
Fuente: LAS TRES MORILLAS (Artículo de Manuel Rodríguez Arévalo)
Tres morillas m’ enamoran en Jaén
Aixa y Fátima y Marién.
Tres morillas tan garridas yvan a coger olivas
y hallávanlas cogidas en Jaén
Aixa y Fátima y Marién.
Y hallávanlas cogidasy tornavan desmaidas
y las colores perdidas en Jaén
Aixa y Fátima y Marién.
Tres moricas tan loçanas yvan a coger mançanas a Jaén
Aixa y Fátima y Marién.
POR LOS CERROS DE ÚBEDA
Tras vencer en la batalla de las Navas de Tolosa, el rey Alfonso VIII, quiso tomar Ubbadza (Übeda), y dirigiéndose a su joven y esforzado capitán Alvar Fáñez, le dijo que se apostase con los suyos tras una colina que se alzaba al sur, y esperase su señal para cortarle el paso a los moros que huyeran de la ciudad.
Como pasó dos días, el conde se aburrió de la inactividad, en un paseo encontró a Fátima, una mora que le enamoró, iba acompañada de otras dos, y quedó tan extasiado que se las apañó para ir a verla a la fortaleza sobornando a las guardianes. El encuentro fue tan bien que quedaron en verse al día siguiente.
A su regreso al campamento, le comunicaron que al amanecer del día siguiente se libraría la batalla. Alvar se debatía entre cumplir el mandato del rey o volver a su amada Fátima..
Tras el duro combate, las tropas musulmanas huyeron a Granada, sin que nadie les cortase el paso. Alvar despertó al escuchar las trompetas reales y Alfonso con voz dura le preguntó: "Mi antes buen conde ¿Dónde estuviste ayer?", a lo que Alvar contestó: "Por esos cerros de Úbeda". Expresión que ha quedado bien conocida para todos los jienenses.
¿Si habrá en este baldrés mangas para todas tres?
Tres moças d’aquesta villa, tres moças d’aquesta villa
desollavan una pija para mangas a todas tres.
desollavan un carajo para mangas a todas tres.
¿Si habrá en este baldrés mangas para todas tres?
Desollavan una pija desollavan una pija
y faltoles una tira para mangas a todas tres.
Y faltoles una tira, y faltoles una tira.
¿Si habrá en este baldrés mangas para todas tres?
Y faltóles un pedaço, y faltóles un pedaço.
La una iva a buscallo para mangas a todas tres.
¿Si habrá en este baldrés mangas para todas tres?
2. AMORES IMPOSIBLES
MACÍAS EL TROVADOR. CASTILLO DE ARJONILLA
D. Enrique de Villena, maestre de la Orden de Calatrava tenía a su servicio al trovador Macías. Ëste se enamoró de una doncella que servía a don Enrique, siendo el amor correspondido.
Aunque estos amores fueron llevados en secreto, al Maestre aprovechando la ausencia de Macías para casar a la doncella con un noble de Porcuna, pero como la dama seguía enamorada de Macías, continuaron el romance.
El marido se enteró y se lo comunicó al Maestre, el Maestre para salvarle la vida lo mandó preso al castillo de Arjonilla, pero éste, como buen trovador, desde la ventana del castillo pregonaba el amor desde la ventana del castillo. Así que el noble de Porcuna, al pasar por allí, le lanzó una lanza y acabó con el enamorado trovador. Macías fue enterrado en la capilla del castillo.
Fuente: Revista don Lope de Sosa, año 1913, página 21
ABAXA LOS OJOS (JUAN VÁSQUEZ 1500-1560)
LA MORA CAUTIVA EN EL CASTILLO DE CANENA
En tiempos antiguos, cientos de años... que no sé precisar, gobernaba estas tierras fronterizas, de continuas luchas entre moros y cristianos, un alcaide árabe que vivía en esta fortaleza que domina el pueblo y que había sido moneda de cambio en muchas contiendas.Tenía este jefe árabe una única hija de extraordinaria belleza a la que guardaba celosamente y que sólo había sido vista por sus doncellas, que a todas horas la rodeaban formando una pequeña corte. Además de hermosa, era sensible y dotada maravillosamente para la música. Su fama trascendía las murallas del alcázar y era de dominio común, habiendo deleitado en muchas ocasiones a los invitados de sus padres con su música y sus canciones.
En cierta ocasión, se convocó allí una reunión de caudillos árabes y caballeros cristianos para negociar, una vez más, la paz de aquella zona. Las mujeres no podían asistir a dichas juntas, según las costumbres y religión musulmanas. Uno de los caballeros cristianos que participaban en ellas escuchó una noche la bella melodía que nacía tras la celosía de una de las torres junto con estrofas de un poeta árabe popular. Intrigado por la dulce voz, trepó hasta encontrar una terraza donde se hallaba la joven mora, que vestida de seda con brocados, anillos y brazaletes de oro al momento enamoró al caballero.
Sobornó a una de sus doncellas para concertar un encuentro y le dedicó unas bonitas palabras en su propio idioma: "Aunque la rosa se oculte entre sus pétalos, escucha con deleite la canción del ruiseñor". Ella quedó encantada por la gallardía del joven caballero y comenzaron una relación intensa.
Se enteró el alcaide y sin decidir medida violenta mientras fuese huésped del castillo, consiguió que el caballero fuera apartado de las negociaciones y encargó que, una vez lejos de allí, le montaran una emboscada para matarlo. La emboscada fracasó y él siempre planeó volver a la fortaleza pesar de los rumores de que el padre la había prometido en matrimonio a otro caudillo árabe.
Fuente: Pedro Martínez García – Cronista de la Villa de Canena
https://historiasdecanena.blogspot.com/2015/06/historias-de-canena-la-mora-cautiva.html
encontré le ruyseñor, que cantaba so la rama, dindirindin.
Din dirin din dirin din dirin danya, din dirin din.
Encontré le ruyseñor, que cantaba so la rama,
"Ruyseñor, le ruyseñor, facteme aquesta embaxata, dindirin din."
Din dirin din dirin din dirin danya, din dirin din.
"Ruyseñor, le ruyseñor, facteme aquesta embaxata,
Y digalo a mon ami: que je ya só maritata, dindirindin."
Din dirin din dirin din dirin danya, din dirin din.
TRADUCCIÓN:
Me levanté una bonita mañana, Mañanita por el prado;
encontré el ruiseñor, que cantaba en la rama, dindirindín.
Din dirin din dirin din dirin daña, din dirin din.
Encontré el ruiseñor, que cantaba en la rama,
"Ruiseñor, o ruiseñor, hacedme esta embajada, din dirin din."
Din dirin din dirin din dirin daña, din dirin din.
"Ruiseñor, o ruiseñor, hacedme esta embajada,
Y dile a mi amigo: que yo ya estoy casada, dindirindín."
Din dirin din dirin din dirin daña, din dirin din.
Las dos leyendas siguientes tienen el agua por protagonista:
LA FUENTE DE LA MORA (CASTILLO DE LA MOTA EN ALCALÁ LA REAL)
En el año 1.341, eran los árabes quienes poseían la Fortaleza de la Mota de Alcalá la Real, por su parte, los cristianos, a sabiendas de que la Fortaleza de la Mota carecía de pozos en su interior plantearon una batalla de desgaste envenenando los únicos pozos que tenía la fortaleza en sus murallas.
Una
joven, de belleza incomparable, se encuentra en la necesidad de bajar a
una fuente cristiana a por agua para su madre enferma. En mitad del
camino, se vio sorprendida por un capitán, la joven mora le explicó que
necesitaba llenar el cántaro de agua. El capitán – quien se quedó
prendado de ella – le dijo que para cumplir su deseo debía quitarse el
velo para contemplar su belleza.
A partir de este momento, la
mora bajaba a la fuente todos los días, allí aguardaba el capitán, día
tras día, hasta que se enamoraron. Sabían que era un amor prohibido, y
para desgracia de la mora, su madre murió, pero ella seguía bajando a la
fuente para ver al capitán. Fue entonces cuando el padre de la mora,
volvió de su viaje y se enteró de esta relación, por lo que prohibió a
su hija salir de la Fortaleza y ver al capitán cristiano.
La
mora, ante la necesidad de ver al capitán cristiano, se escapó en su
búsqueda. Ambos fueron sorprendidos por su padre al grito de “¡Antes
muertos, que en manos de los cristianos, por Alá que lo juro!” El padre,
furioso, se abalanzó sobre su hija y le atravesó el corazón con una
daga, la mora cayó desplomada en los brazos de su amado capitán
cristiano, y su sangre se fundió con el agua de la fuente que los había
unido. Desde entonces, la fuente queda bautizada como la “Fuente de la
Mora”.
Fuente:https://jaen24h.com/leyendas-de-jaen-la-leyenda-de-la-mora-de-alcala-la-real/
LAS DOS HERMANASCuenta la leyenda, que una vez había en Baños de la Encina, Jaén, dos hermanas, Azucena y Jazmín, unas moritas mas bellas que el lucero del alba, que su padre, celoso de que algún moro o cristiano se pudiera enamorar de ellas, las tenia encerradas en el castillo de Burgalimar (Bury Al Hamman)
Era una mañana frío de invierno, cuando dos hermanos cristianos Don Pere y Diego Manrique, fueron hechos prisioneros, por el ejercito de musulmanes del castillo, los encerraron en un oscuro calabozo. Todas las noches las dos hermanas se acercaban al calabozo desobedeciendo las ordenes de su padre, el rey, allí las dos hermanas disfrutaban de los cantos de ellos, acompañados de su laúd, y poco a poco se fueron enamorando las dos moritas de los dos hermanos cristianos.
Ellos como prueba de su amor les regalaron la medalla de la Virgen, que cada uno en su pecho llevaba, convirtiéndose en cristianas y abrazando la fe católica, hicieron planes para huir del castillo y casarse.
Una noche, Alí, consejero del rey y enamorado de las dos hermanas, con las que pensaba desposarse y hacerse dueño del castillo, las descubrió camino del calabozo y se lo comunico a éste. El rey enfureció y dejó en libertad a Don Diego, para que les pidiera recompensa a sus padres, nobles de Castilla para el rescate de Don Pere, nada más lejos de la realidad ya que en su mente estaba recoger el dinero y matarlos a los dos, como así fue.
Más, Alí preso de celos convenció al rey de que las dos hermanas ya no alababan a Alá, éstas habían repudiando su religión y abrazado al Dios de los Cristianos. Las dos hermanas fueron detenidas y juzgadas a muerte llevándolas al paraje de las Migaldías, donde las ataron a dos piedras bermejas, a las vez que las dos hermanas se sumergían en el río Rumblar dos piedras blancas emergieron del agua dejando ciegos a los soldados.
El padre solo salía de la fortaleza a pasear al arroyo de Valdelohuertos, se sentaba en las pizarras de Peñalosa junto al manantial de Salsipuedes, arrepentido por el daño que le había hecho a sus propias hijas se quitó la vida, clavándose una daga en el corazón, cayendo muerto al manantial, desde entonces mana el agua de un color rojizo.
Fuente:https://enlaga1958.blogspot.com/2014/04/leyenda-de-las-dos-hermanas.html
¿CON QUÉ LA LAVARÉ? (JUAN VÁSQUEZ 1500-1560)
¿Con qué la lavaré la tez de la mi cara?
¿Con qué la lavaré, Que vivo mal penada?
Lávanse las casadas con agua de limones:
lávome yo, cuitada, con penas y dolores.
LA PRINCESA DEL CASTILLO DE LA GUARDIA
En tiempos del rey Pedro I el Justiciero, el castillo de la Guardia estaba al mando de don Lope Díaz de Baena, que al decir de las gentes, era tan autoritario como su rey, pero tras la guerra civil contra Enrique II, éste lo cedió D. Ruiz González Messía, puesto que aquel apoyó a su hermanastro en la guerra.
La hija de don Lope pasó toda la infancia y parte de la juventud recluída en el castillo, pero un buen día, el amor y el infortunio se cebó en esta bella niña, pues se enamoró perdidamente de un simple soldado.
Cierto día los dos enamorados fueron sorprendidos por el padre de la joven mientras paseaban por las huertas. D. Lope, tras reprender a su hija, determinó que el soldado fuese encerrado en las mazmorras del castillo, y allí permaneció a pan y agua. La doncella entre llantos, suplicó a su padre el indulto del soldado, pero lejos de conseguirlo, su padre montó en colera y sentenció a muerte al joven soldado. Esto hizo que la joven perdiera la cordura y se arrojara al vacío desde la torre más alta de la alcazaba.
Baena no derramó ni una sola lágrima, por el contrario, en otro arrebato, cogió el ajuar de la hija y lo metió en un baúl, enterrándolo en el camino por donde paseaba la pareja. Pero no contento con ello, formuló para que los amantes no se reunieran en el otro mundo mientras el baúl no fuera encontrado.
Desde entonces, a la hora en que las luces del día se pierden para dar paso a la noche, aparece en aquel lugar el espectro de la dulce enamorada, esperando la mano que encuentre el maldecido baúl.
Fuente: https://www.calameo.com/books/003155709dc21c327096f
MÁS VALE TROCAR (J. DEL ENCINA 1469-1530)
Más vale trocar placer por dolores que estar sin amores.
Donde es gradecido es dulce el morir;
vivir en olvido, aquel no es vivir.
mejor es sufrir pasión y dolores; que estar sin amores.
Es vida perdida vivir sin amar;
y más es que vida saberla emplear
mejor es penar sufriendo dolores;
que estar sin amores
La muerte es vitoria do bive afición
que espera haber gloria quien sufre pasión;
mas vale presion de tales dolores que estar sin amores.
El que es más penado mas vaso de agua;
quel mucho cuidado le quita el temor.
así que es mejor amar con dolores que estar sin amores.
Noche de tormento quien ama con fe;
si su pensamiento sin causa no fue.
habiendo por que mas valen dolores que estar sin amores.
Amor que no pena no pida placer
pues ya le condena su poco querer.
Mejor es perder plazer por dolores que estar sin amores.
3. VARIAS TRAGEDIAS MÁS
LA TRAGANTÍA DEL CASTILLO DE LA YEDRA (CAZORLA)
La leyenda cuenta que, viendo el rey moro perdido el castillo de la Yedra, determinó abandonar el castillo y para evitar que prendiesen a su hijo la dejó en un escondrijo secreto con agua y víveres.
Pero los cristianos tras la conquista del castillo y matar a los que sabían del escondrijo, ya no lo abandonaron.
Pasaban los días y la princesa continuaba aprisionada, como se quedó sin alimentos se vio obligada a comer insectos, su cuerpo se transformó en un monstruo entre lagarto y mujer, impulsándole a emitir alaridos que resonaban por todo el castillo y sus alrededores.
Allí permanece todavía y cuenta la leyenda que un pastor que había por las inmediaciones del castillo escuchó su canto en la noche de san Juan, siendo atacado inmediatamente por la bestia. El pastor pudo escapar, pero murió poco después de contar lo que le había pasado a causa de las dentelladas de la bestia.
Fuente: https://www.calameo.com/books/003155709dc21c327096f
AY TRISTE QUE VENGO (J. DEL ENCINA 1469-1530)
¡Ay triste, que vengo vencido d'amor, magüera pastor!
De ver su presencia quedé cariñoso, quedé sin hemencia, quedé sin reposo, quedé muy cuidoso, vencido d'amor magüera pastor.
Ahotas que creo ser poca mi vida, según que ya veo que voy de caída.
“JASMINA” CASTILLO DE SANTA CATALINA DE JAÉN
Era la amada del Condestable Iranzo; mora bellísima de ojos rasgados y verdes que vivía en los aposentos expresamente dispuestos para ella por D. Lucas en el castillo. Muchos nobles, envidiosos de la aventura amorosa que disfrutaban el paladín y su amada o, quizás recelosos por el trato tan favorable que daba a moros, gitanos y judíos, aprovecharon que Iranzo salió de Jaén por asuntos de guerra, para entrar en la habitación de Jasmina.
Allí y, aunque estaba embarazada, la violaron y después la quemaron viva. Desde entonces, no es raro contemplar en los atardeceres solitarios y silenciosos, el llanto de una bella princesa mora por las almenas de la fortaleza, esperando a su amado. Tal visión fue contemplada por el guarda del castillo, allá por 1960, cuando se estaban ejecutando las obras del Parador; concretamente, por la antigua entrada de éste (escaleras de la cafetería).
En alguna ocasión, al tomar una fotografía al cuadro del Condestable que hoy se expone en el salón de armas del Parador, ésta ha salido velada. No se sabe muy bien si los sollozos que se escuchan y las visiones que se han constatado en el castillo, son por este episodio, por el de la mora del palacio de los Reyes (Convento de Santa Catalina), o por la mora suicidada por amor en Caño Quebrado.
Fuente: https://bellaciudaddeluz.blogspot.com/2011/08/leyendas-de-jaen-jasmina.html
AY LINDA AMIGA (Popular santanderina S. XVI)
A través de él lograría entrar en la corte castellana de Juan II, sirviendo como paje de su hijo Enrique, y logrando ascender así en su carrera gracias al vínculo afectivo con el futuro monarca. Sus principales rivales en su carrera política serían el propio Juan Pacheco, Beltrán de la Cueva y Pedro Girón, maestre de la Orden de Calatrava.
Después de desempeñar puestos de responsabilidad se trasladó a Jaén en 1459, donde años antes había desposado a María Teresa de Torres y Portugal, hija del señor de Villadompardo y Escañuela, con quien tuvo dos hijos, Isabel, que murió joven y Luis de Iranzo, que tomó los hábitos franciscanos.
Vivió en la ciudad jiennense hasta su muerte, residiendo en un palacio que mandó erigir en la Calle Maestra, en la actualidad el Palacio de Cultura del Ayuntamiento (Palacio del Condestable Iranzo).
Su asesinato sucedió el 21 de marzo de 1473 mientras rezaba de rodillas en la capilla mayor de la catedral. Se justificó en el apoyo que el condestable daba a los judíos, aunque, probablemente, la causa fueron los celos de otros nobles. Posiblemente en el asesinato participara el Marqués de Villena.
Tras su muerte, el Rey Enrique IV se presenta en Jaén de incógnito y se dirige al Concejo, donde pregunta por ciertos jurados y regidores, a los que manda colgar de las ventanas, al parecer en venganza por el asesinato del Condestable.
Despoblada de alegría, para nunca en ti tornar.
Tormentos, penas, dolores, te vinieron a poblar.
Sembrote Dios de plazer porque naciesse pesar.
Hízote la más dichosa para más te lastimar.
Tus vitorias y triunfos ya se hovieron de pagar.
Pues que tal pérdida pierdes, dime en qué podrás ganar.
Pierdes la luz de tu gloria y el gozo de tu gozar
Pierdes toda tu esperança, no te queda qué esperar.
Pierdes Príncipe tan alto, hijo de reyes sin par.
Llora, llora, pues perdiste quien te havía de ensalçar.
En su tierna juventud te lo quiso Dios llevar.
Llevote todo tu bien, dexote su desear,
porque mueras, porque penes, sin dar fin a tu penar.
De tan penosa tristura no te esperes consolar.
que mañana ayunaremos.
embutamos estos panchos,
que mañana ayunaremos.
comamos a calca porra,
que mañana ayunaremos.
y cantemos y holguemos,
que mañana ayunaremos.
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